Cuando las temperaturas aumentan, nuestro cuerpo activa mecanismos de termorregulación para enfriarse. Uno de los principales es la vasodilatación, un proceso mediante el cual los vasos sanguíneos se dilatan para liberar calor hacia el exterior. Sin embargo, esta dilatación reduce la elasticidad de las venas y dificulta el retorno sanguíneo y linfático hacia el corazón. Como consecuencia, el líquido intersticial —el fluido que rodea nuestras células— se acumula en las extremidades inferiores por efecto de la gravedad. Esta retención de líquidos por calor no solo genera pesadez física, sino que también puede afectar a nuestra imagen corporal y a nuestra capacidad para relajarnos y disfrutar plenamente del verano.
Siente tus piernas ligeras hoy
Encuentra el alivio que tu cuerpo necesita durante los meses de calor. Filtra masajistas linfáticos verificados en nuestra plataforma y reserva tu sesión de forma 100% segura, sin comisiones de intermediación.
Encuentra tu terapeuta ¿Cuántas sesiones de drenaje linfático se necesitan para notar alivio?
Muchos usuarios experimentan una notable sensación de ligereza y menor hinchazón desde la primera sesión. Sin embargo, para mantener los resultados frente a la retención de líquidos por calor continuo, se suele recomendar un ciclo de 4 a 6 sesiones distribuidas de forma semanal, adaptándolas siempre a tus necesidades individuales y al consejo de tu terapeuta.
¿El drenaje linfático manual duele si tengo las piernas muy hinchadas?
En absoluto. El drenaje linfático manual es una técnica sumamente suave que utiliza presiones muy sutiles sobre la piel, mucho más ligeras que las de un masaje relajante o descontracturante convencional. No debe causar dolor ni dejar hematomas; de hecho, la mayoría de las personas lo encuentran profundamente relajante y placentero.
¿Existen contraindicaciones para recibir un drenaje linfático manual?
Sí, aunque es una técnica muy segura, está contraindicada en casos de infecciones agudas, insuficiencia cardíaca descompensada, trombosis venosa profunda reciente o procesos oncológicos activos no controlados. Ante cualquier duda sobre tu salud, es imprescindible que consultes previamente con tu médico de cabecera antes de iniciar las sesiones.
¿Por qué la retención de líquidos empeora por la tarde o noche?
A lo largo del día, pasamos muchas horas de pie o sentados, lo que sumado al efecto de la gravedad y a la vasodilatación por el calor diurno, facilita que los líquidos se acumulen progresivamente en los tobillos y piernas. Por eso, la sensación de pesadez suele ser mucho más intensa al final de la jornada.